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Alcachofas con romesco blanco | Recetas El Comidista EL PAÍS



Empieza la temporada de alcachofas en El Comidista y, como cada año, no vamos a dejar de dar la turra con esta hortaliza, porque nos encanta y por eso la llevamos en el logo. Las hemos preparado al mínimo esfuerzo con ayuda del microondas, en forma de flor, asadas sin horno, marinadas en aceite de oliva y con todas las técnicas habidas y por haber, pero hoy toca arremangarse y tornearlas como un cocinero de pro. Posteriormente las freiremos y serviremos con una salsa a medio camino entre el romesco y el ajoblanco a la que hemos decidido llamar “romesco blanco” con todo el morro.

Esta receta se la he mangado vilmente a mi amigo Bruno Sellés, que además de hacer todo tipo de diseño estratégico y branding desde su estudio –Vasava– tiene una gran intuición para cocinar, potenciada por su paso por la escuela Hofmann. También es el hombre detrás de la cuenta de Instagram Glutamato en el plato, en la que se rinde homenaje a las gráficas más tróspidas de menús y cartas en bares y restaurantes allí por donde viaja. La última vez que nos reunimos para cocinar -y dar de comer a más amigos- preparó esta delicia como aperitivo.

La salsa está realmente buena y acompaña muy bien el sabor de la alcachofa, si te da pereza hacerla o no tienes almendras crudas a mano, puedes usar un romesco o salvitxada de toda la vida. Si la salsa te parece interesante pero no estás para tornear alcachofas, hazla y úsala para aliñarlas cuando las prepares al horno -pon también unas patatas, en este caso- aligerada con un poco de agua y un poco más de vinagre. También puedes usarla para aliñar un guiso de patata y pescado, como esta romescada en versión blanquita.

Dificultad

La de tornear las alcachofas: más entretenido que difícil.

Ingredientes

Para 4 personas (como aperitivo o guarnición)

  • 8 alcachofas grandes (12 si son pequeñas)
  • Aceite de oliva para freír
  • Sal
  • Pimienta
  • 80 g de almendras crudas
  • Entre ¼ y 1 diente de ajo fresco, sin el germen
  • Sal
  • Un chorrito de vinagre de vino blanco o manzana
  • Un bol con agua fría y limón (para conservar el color de las alcachofas)

Preparación

  1. Empezar triturando las almendras con un poco de sal, ajo al gusto y un chorrito de vinagre hasta conseguir que emulsionen. Si es necesario añadir un poco de agua fría: buscamos una textura no muy gruesa pero tampoco lechosa. Probar y rectificar de sal y vinagre si fuera necesario. Reservar.
  2. Pelar y tornear las alcachofas (si es tu primera vez, en este vídeo te explicamos cómo hacerlo).
  3. Cortar a lo largo por la mitad, después en cuartos y después en octavos si son grandes, dejarlas en cuartos si son pequeñas. Pasar a un bol con agua con hielo y limón.
  4. Cuando estén todas, secar bien y freír en aceite de oliva hasta que estén doradas por fuera y tiernas al mordisco. Escurrir bien sobre papel de cocina, salpimentar y servir con una puntita de la salsa en cada alcachofa.

Si haces esta receta, comparte el resultado en tus redes sociales con la etiqueta #RecetasComidista. Y si te sale mal, quéjate a la Defensora del Cocinero enviando un mail a defensoracomidista@gmail.com.





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