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Buffett encuentra una inversión de manual en un lugar improbable | Opinión



Warren Buffett ha encontrado una inversión de manual en un lugar improbable. Su Berkshire Hathaway posee ahora el 1,2% de Taiwan Semiconductor Manufacturing, o TSMC. Las acciones del gigante de los semiconductores se han visto afectadas este año, en parte por el temor a que China invada Taiwán, su sede central. Pero la empresa tiene un cuasimonopolio en tecnología punta. Estas características llevan mucho tiempo atrayendo al Oráculo de Omaha.

El conglomerado estadounidense adquirió 60,1 millones de acciones depositarias estadounidenses de TSMC, por valor de más de 4.000 millones de dólares, durante los tres meses anteriores a finales de septiembre, según muestran las comunicaciones al regulador. A primera vista, la inversión encaja de forma extraña con el resto de Berkshire Hathaway, cuya cartera abarca ahora participaciones en Apple, cliente de TSMC, en los gigantes del petróleo y el gas Chevron y Occidental Petroleum, y en Jefferies Financial Group. Es una rara incursión en los semiconductores la de Buffett, que una vez admitió que no entendía lo suficiente las empresas tecnológicas. Su apuesta de 11.000 millones de dólares en IBM fue en gran medida un fracaso.

El momento también es llamativo. Pekín lleva mucho tiempo reclamando la soberanía sobre Taiwán y no ha descartado el uso de la fuerza. El temor a un conflicto militar o incluso a una invasión china de Taiwán ha aumentado este año tras la visita de alto nivel de la presidenta de la Cámara de Representantes de EE UU, Nancy Pelosi, a la isla en agosto y la obtención por parte del presidente Xi Jinping de un tercer mandato sin precedentes el mes pasado. Esto y el exceso de oferta de chips en plena ralentización de la demanda han hecho caer las acciones de TSMC en Taiwán en más de una quinta parte desde principios de 2022. Actualmente, se negocian a menos de 12 veces los beneficios previstos para los próximos 12 meses, según Refinitiv, muy por debajo de su media de cinco años de 19 veces.

Así que Buffett puede estar haciendo lo que mejor sabe hacer: comprar una acción infravalorada en la caída. Los analistas de Bernstein esperan que el mercado de semiconductores se recupere en 2024 y calculan que el crecimiento de los beneficios de TSMC repuntará hasta el 23% ese año, desde el 4% de 2023. Además, el dominio del fabricante de chips, que incluye una cuota estimada del 90% en la fabricación de los semiconductores más avanzados, le proporciona las ventajas defendibles que pueden ayudar a proteger los beneficios: los fosos que Buffett tanto valora. Incluso hoy, TSMC cuenta con un margen de beneficio bruto de casi el 60%, uno de los más altos del sector. El Oráculo de Omaha debería de sentirse como en casa en Taiwán.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías



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