Madridimage

Madridimage

El inicio de la retirada de la cruz del monumento a los Caídos de Castellón enfrenta a partidarios y detractores | Comunidad Valenciana


“A los Caídos por Dios y por España. ¡Presentes!” era el lema inicial del monumento que, bajo una cruz, se levantó en el Parque Ribalta de Castellón. La Transición logró que se cambiara la leyenda para recordar a las víctimas de la violencia, sin especificar. Actualmente, no hay ninguna referencia escrita pero ahí siguen el monumento y la cruz para los que el Ayuntamiento de Castellón ha aprobado su retirada, en cumplimiento de la ley de memoria histórica de 2017, ya que están considerados como vestigios del franquismo. De hecho, durante años, han sido lugar de reunión para quienes siguen celebrando el 20N.

Durante los últimos cuatro años, el gobierno local progresista se ha enfrentado a continuos litigios y a la oposición del PP, que este miércoles ha acompañado a Vox y a los dirigentes del colectivo Abogados Cristianos en una protesta ante el monumento por el inicio de los trabajos de traslado del símbolo. Porque, ante las alegaciones presentadas al proyecto de retirada, el consistorio decidió ofrecer la cruz a confesiones cristianas, “en atención a su dignidad como símbolo religioso representativo de las personas creyentes”, en lugar de abandonarlo en un almacén. Así fue como el Obispado de la diócesis de Segorbe-Castellón pudo reclamar la cruz latina, que será exhibida en la explanada de una parroquia de la capital de La Plana. El traslado correrá a cargo del propio ayuntamiento y Abogados Cristianos ha recurrido incluso esa cesión al obispado.

El inicio de los trabajos ha congregado, además de a muchos políticos, a partidarios y detractores del traslado de este vestigio franquista. A los gritos de “España, unida, jamás será vencida”, contestaron los de “España, mañana, será republicana” que se han coreado bajo la vigilancia de cerca de una veintena de agentes de Policía Nacional y local. El hecho de que la empresa adjudicataria del trabajo de traslado de la cruz haya aplazado el inicio del recubrimiento con madera para evitar desperfectos ha posibilitado que las concentraciones se diluyeran, sin altercados, poco después de una hora.

Para la portavoz y presidenta del PP local, Begoña Carrasco, la retirada de la cruz divide a los castellonenses. “Nosotros abogamos por la concordia y la libertad”, ha dicho Carrasco quien, en consonancia con Vox, cree que la resignificación que el mismo ayuntamiento aprobó en 1979 para recordar a todas las víctimas de la violencia es suficiente para olvidar que se trata de un vestigio franquista.

GRAFCVA7531. CASTELLÓN, 03/08/2022.- Los trabajos de retirada de la cruz del Parque Ribalta de Castelló han arrancado hoy ante las protestas de Abogados Cristianos, Vox y el PP y con la presencia de cargos de Compromís y concejales del equipo de Gobierno municipal que han defendido la intervención en cumplimiento de la Ley de Memoria Democrática y para eliminar un símbolo franquista que «aún provoca confrontación». En la imagen un grupo de partidarios del matenimiento de la cruz. EFE/Doménech Castelló
Doménech Castelló (EFE)

La concejal de Cultura y Memoria Democrática, Verónica Ruiz (Compromís), ha hablado de un día histórico porque “79 años después de su construcción, ya es el momento de retirar la cruz”. “Se va a eliminar porque es un símbolo y una anomalía democrática”, ha defendido. A la celebración, a la que ha acudido el exconsejero de Educación Vicent Marzà, se ha unido también el diputado de Compromís Joan Baldoví, quien ha incidido en que la ley está para cumplirla. “Todo llega y la decisión del traslado me parece muy razonable”. El concejal de Obras y Proyectos Urbanos, José Luis López (PSPV) también ha celebrado el inicio de los trabajos y ha destacado la coincidencia de la extrema derecha de Vox y la derecha extrema del PP, reivindicando en contra de los vestigios franquistas”. Además, ha señalado que el proyect permite la recuperación del espacio que se integrará en el Bien de Interés Cultural tomando como base los planos anteriores a la instalación del monumento que se retira, del año 1926.

Lo que más afecta es lo que sucede más cerca. Para no perderte nada, suscríbete.

Suscríbete

Las previsiones apuntan a que el traslado, dotado con algo más de 60.000 euros, tenga una duración de seis semanas. Tras la retirada de la cruz, se instalará mobiliario urbano y se recuperará plantación de algunas especies.



Source link