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España resucita y pasa a la segunda fase del Europeo femenino de balonmano con una situación rocambolesca | Deportes


Shandy Barbosa se lanza ante la defensa alemana.BORIS PEJOVIC (EFE)

Desde lo más profundo del pozo, sin sus dos porteras titulares, con dos novatas bajo palos, negada en ataque y casi enterrada en sus propias dudas. Desde tan abajo se levantó la selección femenina de balonmano para derrotar a Alemania (23-21), un cliente nada menor, y lograr el pase a la segunda fase del Europeo, que disputará del viernes al próximo miércoles. Sus rivales serán Francia (4 puntos), Países Bajos (2) y Rumania (0). En el grupo también están Montenegro (4) y Alemania (0), con las que no se volverá a enfrentar. Pasan dos a semifinales.

Tan bien se rehízo que todavía tuvo que negociar un final rocambolesco. La victoria la metía en la siguiente ronda sí o sí, pero los puntos con los que pasaría (cero o dos) dependían de la ventaja en el marcador. Por una diferencia de uno o dos, la situaba con dos puntos en la próxima estación. Pero, paradójicamente, si lo lograba por más, lo haría con cero, porque eso dejaba fuera a Alemania (a la que habría vencido) y no a Polonia (con la que había caído). Según el sistema de clasificación de estos torneos de balonmano (también los masculinos), de la primera a la segunda fase se pasa con los puntos conseguidos solo ante los equipos que también superan ronda. Un lío.

Pero un lío del que todo el mundo estaba al corriente, y que convenía aparentar. La situación fue para recordar. Quedaban dos minutos y España, que atacaba, iba tres arriba. Acertar arruinaba el plan. Así que Paula Arcos, a saber cómo, la mandó fuera. No era ni fácil ni difícil, pero lanzó fuera. Alemania necesitaba meter. Lo necesitaba todo el mundo. Las germanas, para pasar de fase y las Guerreras, para hacerlo con dos puntos. Sin embargo, las teutonas perdieron la posesión. ¿Qué hizo España? Lanzar desde su propio campo tratando de aprovechar que no había portera… a las nubes. Otra vez posesión para Alemania, que ahí sí acertó a falta de 30 segundos. Xenia Smits entró por el lateral izquierdo y dejó a todo el mundo contento y suspirando. A la selección, no obstante, todavía le restaba un último ataque y debía aplicar maquillaje. José Ignacio Prades pidió tiempo muerto y sus jugadoras se comieron la posesión sin lanzar. Todas felices después de un desenlace casi surrealista.

Aliviadas por el final, a España se puso de nuevo en pie tras ser zarandeada por Montenegro y amargada por Polonia, dos derrotas que pusieron todo en cuestión. Pero arrinconada como estaba se concedió otra oportunidad en el campeonato. Apretó en defensa con un único momento de apuro al inicio de la segunda parte, se agarró a la actividad en ambos lados de Jennifer Gutiérrez, al arrojo de Paula Arcos para percutir sin descanso, al castigo exterior de Shandy Barbosa, a la efectividad de Carmen Campos desde los siete metros (cinco goles sin fallo), y también a dos porteras (Maddi Aalla y Nicole Wiggins) que no se habían visto en otra igual y que dejaron una actuación estimable.

En medio de la pesadumbre, España se encontró en mitad del torneo sin sus dos guardametas titulares (Silvia Navarro y Merche Castellanos) y las dos sustitutas (Wiggins había aterrizado en Podgorica unas horas antes) también hicieron lo suyo para que el fuego se mantuviera vivo. En la otra orilla, la estrella alemana, Alina Grijseels, acabó desfondada pese a sus seis dianas, y la segunda gran referencia, Emily Bölk, quedó en fuera de juego por dos exclusiones muy tempranas.

La noche montenegrina amenazaba ruina para la selección. Hacía 20 años que no se quedaba en la primera fase. Los dos primeros partidos, los accidentes bajo palos y la presencia germana habían disparo las alarmas y el pesimismo. Pero al final la selección se concedió otra oportunidad. Y con dos puntos, además.

Esta ha sido la secuencia del final

20-23. Queda un minuto y pierde la pelota Alemania, que no tiene portera. Jennifer Gutiérrez coge rápido el balón y lanza de costa a costa. Pero muy alto.

20-23. Quedan 45 segundos. Vuelve a atacar Alemania. Y anota Xenia Smits. El gol que contentó a todas (ver antes el segundo vídeo).

21-23. Ataca España después de un tiempo muerto de Prades. A ninguna de las dos selecciones les convenía que pasara nada. Ese resultado contentaba a todas. Pasaban ambas a la segunda fase y España lo hacía con dos puntos (ver el primer vídeo).

España, 23 – Alemania, 21

España: Aalla (Wiggins); Gutiérrez (3, 1p), González, Gassama (2), Valdivia (2,1p), Arcos (2), Barbosa (4) ; Campos (6, 5p.), Echeverría (1), Rodríguez (1), Tchaptchet, Arrojería, Fernández (1).

Alemania: Behrend (Roch); Grijseels (6), Schmelzer (2), Smits (3), Bolk (1), Behrend (2), Stockschlander (2); Ant (3), Brons (1 p), Maidhof (1), Weigel.

Marcador cada cinco minutos: 2-1, 3-2, 6-4, 7-7, 10-9, 11-10; 15-15, 18-16, 21-18, 22-19, 23-21.

Árbitros: Braseth y Sundet (Noruega). Excluyeron a González (dos veces) y Arcos por España y a Bolk (dos veces) y Schmelzer por Alemania.

Moraca Arena de Podgorica (Montenegro).

Así ha quedado el grupo

Montenegro, 6 puntos (4)

España, 2 puntos (2)

Alemania, 2 puntos (0)

Polonia, 2 puntos

*Entre paréntesis, con los puntos con los que pasan

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