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España vence a Hungría y calma los ánimos | Deportes



No hay nada como una victoria para calmar los ánimos. Y si es por varios goles mejor. Las heridas abiertas esta semana en la selección femenina, con las jugadoras pidiendo la cabeza del seleccionador, Jorge Vilda, necesitan tiempo para sanar, pero este viernes se ha dado un nuevo paso hacia la reconciliación. Al día siguiente de que el técnico y las capitanas ofrecieran sus versiones sobre el motín que se vivió en el seno de la selección, España ha vuelto a la carretera con una victoria sin más trascendencia que la de comprobar que tanto ruido no ha enturbiado en exceso el juego del equipo.

Hungría fue el saco contra el que la selección se desfogó en un partido sin importancia competitiva. En el séptimo encuentro de la fase de clasificación para el Mundial de 2023, para el que España tiene la presencia garantizada matemáticamente desde abril, las de Jorge Vilda se impusieron con suficiencia, sin pasar de la segunda marcha. El inofensivo equipo magiar apenas ofreció resistencia, y la goleada (3-0) pudo haber sido mayor de haber tenido algo más de puntería. La prioridad para el seleccionador, tal y como comentó en los micrófonos de RTVE antes de empezar el partido, era mantener la puerta a cero. Objetivo cumplido y racha impoluta: siete partidos, siete victorias, 48 goles a favor y ninguno en contra. Hungría no pasó apenas del centro del campo y estuvo achicando aguas casi todo el partido, a pesar de que España no trataba de hacer sangre ante un rival que prácticamente salió rendido al campo.

La selección dominaba en el centro del campo, pero tampoco conseguía crear ocasiones más allá de las internadas por la banda de Mariona Caldentey. La extremo del Barcelona encontraba cuando quería la espalda de las defensas pero faltaba algo de pausa en los centros para culminar la jugada ante un equipo colgado del larguero. Hasta que Patri Guijarro desgarró la defensa húngara con un pase desde su campo que dejó sola a Esther González ante la guardameta. La delantera del Real Madrid, una de las siete jugadoras merengues que saltó en el once inicial, cruzó el balón para abrir el marcador en el minuto 24. Tan solo dos minutos más tarde, Irene Paredes amplió la ventaja en un córner. Hungría sintió el golpe y dio otro paso hacia atrás, pero sin la seguridad defensiva necesaria para pertrecharse en su área. En el partido de ida celebrado el año pasado, las de Vilda arrasaron por 0-7, pero hoy no era día para palizas.

España triangulaba cómodamente en rombos en el centro del campo. Misa Rodríguez era una espectadora más del partido y se marchó inédita sin ninguna parada. En cualquier momento podía llegar el tercer tanto que cerrara la goleada y Vilda decidió dar entrada a Jenni Hermoso, la máxima goleadora de la historia de la selección que se perdió la Eurocopa por una lesión. La delantera del Pachuca buscó su tanto de todas las maneras pero no pudo superar la muralla magiar, concentrada solo en minimizar daños. El hueco lo encontró Patri Guijarro, que con un preciso disparo desde la frontal, mandó el balón a la escuadra para poner el definitivo 3-0 a 15 minutos del final.

Tan irrelevante fue la victoria como la goleada, pero sirvió para calmar los ánimos en la semana más convulsa de la selección femenina en los últimos años. España estará en el Mundial de 2023. Jorge Vilda también.

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