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Guerra en Ucrania: Los primeros soldados ucranios entran en Jersón mientras Rusia da por concluida su retirada | Internacional



La bandera ucrania ya ondea en la sede de la Administración regional de Jersón. La retirada de las tropas rusas se ha producido en apenas día y medio después de que fuera anunciada por su alto mando. “A las cinco de la mañana, hora de Moscú, fue completado el trasvase de tropas rusas a la orilla izquierda del río Dniéper”, ha comunicado el Ministerio de Defensa ruso, que asegura que “no quedó atrás ni una sola unidad ni pieza militar”. Pocas horas después de que los últimos soldados rusos cruzasen a pie a su nueva línea de defensa, la ciudad se llenaba de banderas ucranias y alguna de la Unión Europea, según las imágenes que empezaron a circular en las redes sociales. Los primeros soldados ucranios no tardaron en desfilar por las calles de la ciudad, entre vítores de sus habitantes, según Serhi Bratchuk, portavoz del Gobierno militar de Odesa.

En paralelo, los canales rusos de Telegram mostraban la voladura de puentes sobre el río e imágenes del repliegue durante estos días, como el paso lento sobre un pontón de una columna que cruzaba el Dniéper a través de la niebla de la mañana. El conteo de víctimas del repliegue, producido entre intensos intercambios de artillería por ambos lados, no está claro, aunque el alto mando ruso afirma que su planificación, que sembró de minas toda la zona, “impidió la pérdida de personal, armamento y suministros del grupo militar”.

El Ministerio de Defensa ruso anunció la retirada el pasado miércoles por la tarde. En la grabación de la reunión donde los generales tomaron esta impopular decisión no aparecía el supremo comandante en jefe de las fuerzas armadas rusas y presidente del país, Vladímir Putin. Al ser preguntado si este repliegue ha sido humillante para el mandatario, su portavoz, Dmitri Peskov, se ha limitado a responder que “no” a la prensa rusa.

Desde hace semanas había indicios de una posible marcha de la ciudad. Las autoridades militares impuestas en la zona por el Kremlin insistieron en que los habitantes de la ciudad debían irse, y la bandera rusa dejó de ondear de varios edificios públicos hace días. No obstante, el ministro de Defensa ucranio, Oleksi Reznikov, estimó que un repliegue organizado de los rusos duraría como mínimo una semana.

La retirada no fue fácil. El Ministerio de Defensa ruso declaró: “El enemigo intentó interrumpir durante la noche el transporte de civiles y tropas. Los cruces del río Dniéper fueron alcanzados cinco veces por misiles del sistema estadounidense de lanzamiento múltiple Himars”. Las autoridades militares rusas añadieron que su fuego de artillería, los ataques aéreos y las minas lograron “detener a las unidades de las Fuerzas Armadas de Ucrania a una distancia de entre 30 y 40 kilómetros del cruce sobre el río”.

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El repliegue se completó con la detonación del puente Antonov y de su puente auxiliar, de los únicos pasos que quedaban en pie en el río Dniéper a su paso por la provincia de Jersón. El otro, que se mantiene funcional, es el puente de la ciudad de Nova Kajovka, donde las tropas invasoras también están retirándose.

Tres militares de unidades de élite rusa, Alexánder Jarchenko, Serguéi Shilov y Evgueni Malésnikov, relataron en Telegram sus últimos momentos en Jersón. Según sus testimonios, una brigada paracaidista aseguró el perímetro bajo un constante fuego de artillería y misiles ucranios, sobre todo de munición de precisión Himars, según sus palabras, que habría sido repelida por los sistemas antiaéreos.

Llegan los primeros soldados ucranios

Las avanzadillas de infantería táctica ucrania liberaron en 24 horas los últimos pueblos de la provincia de Mikolaiv y se situaron a 10 kilómetros de Jersón ante la retirada rusa; al mediodía de este viernes, algunos habitantes del centro de la ciudad compartieron imágenes de la llegada de los primeros soldados ucranios.

Serhi Bratchuk, portavoz del Gobierno militar de Odesa, aseguró que las tropas ucranias han liberado Jersón y han tomado el control de la ciudad. En un mensaje emitido por Telegram, Bratchuk ofreció imágenes de la avanzadilla de infantería ucrania desfilando por el centro del municipio entre los vítores de la población. El vídeo ha sido filmado en una avenida cercana al río Dniéper. En la otra orilla, a poco más de un kilómetro, se han reforzado las defensas rusas en lo que ya es el nuevo frente de guerra.

Fuentes del alto mando de Kiev para el frente sur aseguraron en la víspera que esperaban que Rusia golpeara Jersón con un bombardeo intenso en el mismo momento en el que entraran las tropas ucranias. En cualquier caso, los ataques rusos no han cesado en la región: la noche del jueves, un misil ruso destruyó un edificio de viviendas en Mikolaiv y acabó con la vida de siete civiles. El armamento usado fue un misil S-300, munición de defensa aérea que Rusia ha reconvertido para golpear objetivos terrestres. Los servicios de inteligencia ucranios aseguran que el nuevo uso de estos cohetes demuestra que el arsenal de misiles de Moscú está al límite.

El abandono de Jersón también ha provocado preocupación entre la administración militar rusa impuesta en la provincia de Zaporiyia, al noreste de Jersón. “La evacuación de los civiles no se contempla en estos momentos, pero en caso de riesgo la población puede ser reubicada”, ha advertido el gobernador impuesto por el Kremlin en la zona, Yevgueni Balitski. “Si hay bombardeos en la línea del frente y se asocia con una mayor amenaza para las vidas humanas, se tomarán medidas”, ha indicado como señal para el desalojo de la población ucrania.

En cualquier caso, el Kremlin recalca que no renunciará a la región de Jersón pese a su retirada. El portavoz de Putin ha subrayado este viernes: “La provincia es un sujeto de la Federación de Rusia. Esto está fijado y definido por la ley, y no hay ni puede haber ningún cambio”.

No obstante, tanto Dmitri Peskov como el viceministro de Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, volvieron a insistir en que Moscú quiere, al menos, sentarse en la mesa de negociaciones. “Puedo confirmar nuestra posición: estamos abiertos al diálogo, sin condiciones previas”, afirmó el diplomático.

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