Madridimage

Madridimage

Guinda denuncia que la CEOE le impide dirigirse a los socios antes de la votación para elegir al nuevo presidente | Economía



Las elecciones a la presidencia de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) se celebrarán este miércoles y la tensión entre los dos aspirantes, el actual presidente, Antonio Garamendi, y la vicepresidenta de Foment del Treball, Virginia Guinda, se ha agudizado en los últimos días. Desde la candidatura de la empresaria catalana acusan al organismo de impedir que Guinda pueda dirigirse a la Asamblea Electoral antes de que comience la votación, mientras que Garamendi, por ser el encargado de inaugurarla como presidente, sí que podrá hacerlo. También denuncian que con 789 vocales llamados a votar solo se hayan dispuesto de dos urnas, cinco veces menos que en los comicios de hace cuatro años.

La ausencia de un reglamento electoral es la causante de esta indeterminación, señalan fuentes de la candidatura de Guinda. El hecho de que no existe esta norma, “algo insólito en la mayor organización empresarial del país”, señalan, es lo que está permitiendo que tengan lugar una serie de “vicisitudes”, que, a juicio de quienes respaldan a la empresaria catalana, están impidiendo que las elecciones se celebren “de acuerdo al sentido común, la buena praxis democrática, la debida educación y espíritu de concordia”.

Los estatutos de CEOE establecen el derecho a cualquier vocal de la Asamblea General a formular propuestas y peticiones a la Asamblea, órgano supremo de gobierno y decisión de la Confederación, por lo que resulta incomprensible que no se permita a la candidata dirigirse a la Asamblea”, protestan desde el entorno de la vicepresidenta de Foment. “A dos días de las elecciones, el secretario de CEOE se ampara en sus servicios jurídicos para determinar que es jurídicamente imposible que Guinda intervenga en la Asamblea”, denuncian.

La candidatura de Guinda fue presentada el pasado 4 de noviembre, 19 días antes de las elecciones. Sin embargo, fuentes de su entorno advierten que desde el inicio de su campaña mostró “su voluntad y derecho para dirigirse a la Asamblea, así como su disposición para acordar la misma”. “Tras más de quince días de arduas conversaciones y tras tres negativas por escrito, la situación es de máxima tensión e incomodidad”, advierten estas mismas fuentes.

Otro de los episodios que se engloban en esas “vicisitudes” que denuncian los partidarios de Guinda, tiene que ver con las urnas que estarán disponibles el miércoles en el Auditorio Nacional de Música. Los 789 vocales-electores que están llamados a votar tendrán que depositar su papeleta en una de las dos urnas que se han dispuesto para ello. Desde la candidatura de Guinda se quejan de que son pocas, y recuerdan que en las anteriores elecciones, en las que Garamendi se presentó sin oposición, se dispusieron hasta diez.

Según los cálculos de los organizadores, en esta ocasión el proceso de votación y recuento podría llegar a las tres horas, mientras que hace cuatro años apenas duró una. “Otros aspectos no regulados en los Estatutos en relación con el proceso electoral siguen aún en vías de acuerdo a dos días de las elecciones”, advierten, sin dar más detalles.

Otro modelo de gestión

En la carrera por la presidencia de la CEOE, Garamendi cuenta con cierta ventaja, al haber recibido el apoyo de patronales con mucho peso como ATA, Confemetal, CEIM, Ganvam, Asedas, CEG o Ceaje. Guinda, que presentó 37 avales en la misma semana en la que cristalizó su candidatura, ha sumado algunos apoyos más desde entonces. Sin embargo, fuentes cercanas al presidente vasco, dan por hecho que la votación se decantará de su lado con un holgado margen.

Durante toda su campaña, Guinda ha afeado a Garamendi (sin mencionarle directamente) que su manera de presidir el órgano de representación de los empresarios no haya tenido en cuenta a muchas organizaciones sectoriales y territoriales. “A mí me ha faltado escucha como empresaria de un sector industrial en el que ahora se está produciendo una afectación importante por la crisis energética. Y así se lo he expresado a Antonio en alguna ocasión. Pero más allá de las personas, lo que yo creo es que el momento actual requiere de un modelo de gestión distinto”, reconocía, recientemente, en una entrevista en EL PAÍS.

Su rival, sin embargo, no ha entrado a valorar estas acusaciones, y se ha limitado a expresar su respeto a una candidatura alternativa. El paso adelante de Guinda se fraguó, según reconoció la empresaria catalana en su presentación, tras la renuncia de Gerardo Pérez, presidente de Faconauto (la patronal de los concesionarios).

Lo cierto es que el principal apoyo con el que cuenta Guinda proviene de Foment, la patronal catalana, y de su presidente, Josep Sánchez-Llibre, quien, internamente, ha mostrado reiteradamente su malestar por la gestión de Garamendi, al entender que figuras como la exministra de Empleo, Fátima Báñez, ahora presidenta de la Fundación CEOE; o Íñigo Fernandez de Mesa, presidente del Instituto de Estudios Económicos (IEE) y vicepresidente del organismo —dos figuras incorporadas por el líder vasco—, han dispuesto de mayor peso a la hora de determinar la hoja de ruta de la patronal que otras patronales de mayor peso.

EL PAÍS de la mañana

Despiértate con el análisis del día por Berna González Harbour

RECÍBELO

Suscríbete para seguir leyendo

Lee sin límites



Source link