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Rakitic alivia al Sevilla de penalti y condena al Cádiz | Deportes


“Se ha visto muy claro que estamos vivos”, afirmaba Rakitic a la conclusión del derbi andaluz entre el Sevilla y el Cádiz. Un gol de penalti del croata en el minuto 89 le dio un triunfo vital a su equipo y condenó al conjunto gaditano. El Sevilla encontró premio en una mano de Alejo tras un centro de Suso que el VAR validó como pena máxima. La victoria hace justicia a lo que se vio en el campo, ya que el Sevilla fue superior y gozó de muchas ocasiones ante un Cádiz que se defendió bien y que estuvo sostenido por Ledesma, que hizo paradas de todos los colores. En concreto, hasta siete. Rakitic, experto en aprietos, tuvo mucho aplomo y serenidad para convertir el penalti, que derramó una alegría inmensa en Nervión, poco acostumbrado a vivir en la zona de descenso. El Cádiz peleó hasta el final, pero Alejo, que duró 17 minutos en el campo, metió una mano en un centro de Suso que condenó a su equipo. De esta forma, el Sevilla sale de los puestos de descenso, zona a la que cae el Valladolid. Los de Sampaoli respiran en vísperas de un partido decisivo de cuartos de la Copa en Pamplona frente a Osasuna.

1

Bono, Loic Bade, Gudelj, Rekik, Jesús Navas, Fernando (Montiel, min. 74), Lamela (Lucas Ocampos, min. 74), Joan Jordán, Rakitic, Óliver Torres (Suso, min. 79) y En-Nesyri (Rafa Mir, min. 79)

0

Cádiz

Jeremias Ledesma, Luis Hernández, Iza, Luis Espino, Mamadou Mbaye, Álex Fernández, Brian Ocampo (Youba Diarra, min. 69), Rubén Alcaraz (Negredo, min. 89), T. Bongonda (Iván Alejo, min. 69), Lozano y Rubén Sobrino (Santiago Arzamendia, min. 80)

Goles 1-0 min. 88: Rakitic.

Árbitro Alejandro José Hernández Hernández

Tarjetas amarillas Luis Espino (min. 33), Rubén Sobrino (min. 44) y Iván Alejo (min. 83)

El Sevilla y el Cádiz jugaron un derbi regional de alta tensión. Justo antes del partido, unos 4.000 sevillistas se manifestaron pidiendo la dimisión del actual consejo presidido por José Castro. El Sevilla habita en la zona de descenso y la tensión es evidente. Sus jugadores actúan con un exceso de motivación, lo que les genera ansiedad. El Cádiz está mucho más acostumbrado a vivir en el pozo. No le importó ceder el balón y la iniciativa a un Sevilla que solo encontró cierta salida en la banda derecha. Este equipo no tiene talento, capacidad ni velocidad para superar a un equipo bien plantado atrás. El dominio del Sevilla fue casi absoluto en el primer tiempo, aunque apenas se plasmó en ocasiones claras ante la meta de Ledesma.

La agitación llegaba por la derecha, en la conexión entre Óliver Torres y Navas. El gol, por ningún lado. Solo Lamela tiraba a puerta y resultó que fue Lozano el que tuvo que hacer intervenir a Bono. Más por insistencia que por fútbol, el Sevilla puso en algún apuro al Cádiz. Poco antes del descanso, llegó la primera traca del choque. Hernández Hernández no valoró como suficiente para la segunda amarilla un codazo de Lamela a Iza. El propio Lamela marcó a la siguiente jugada y el VAR, cuya inacción condenó al Cádiz ante el Elche, lo salvó al detectar el fuera de juego de Óliver Torres en el inicio de la jugada. Con Nervión convertido en un volcán y Monchi en la banda al descanso protestando, el Cádiz sobrevivía.

El Sevilla jugó un excelente segundo tiempo. Le faltó algo de colmillo, pero su dominio fue absoluto ante un Cádiz demasiado defensivo. Rakitic fue el hombre decisivo, con calidad para incorporarse al área y lanzar misiles que fueron muy bien defendidos por Ledesma, excepcional. Sin embargo, el final del choque se iba acercando y el Sevilla no encontraba el gol. Sampaoli fue expulsado y entraron en el campo Ocampos y Suso. El argentino regresaba después de su frustrada cesión al Ajax y el gaditano, muy protestado por la grada, fue clave en la acción decisiva del encuentro. El Cádiz se desaplicó en defensa y permitió el centro de Suso al área. Alejó tocó el balón con la mano y el VAR advirtió al colegiado. Era el minuto 89. Rakitic lanzó con maestría y solo así pudo ser batido un gran Ledesma.

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