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Senadora se opone a que le bajen el salario a los congresistas porque solo les “quedan libres 8 millones”

La senadora de la Alianza Social Independiente Berenice Bedoya levantó la polémica en redes sociales: aseguró que las camionetas en las que se movilizan las financian los legisladores, sin embargo la UNP confirmó que eso no es cierto

Desde que se instaló el nuevo Congreso de la República, el pasado 20 de julio, el tema de la reducción del salario de los senadores y representantes a la Cámara ha dado bastante de qué hablar. Ahora, una legisladora del partido Alianza Social Independiente (ASI), desató una nueva polémica al oponerse a que les bajen el salario a ella y a sus colegas. Se trata de Berenice Bedoya.

La opinión de la senadora de ASI ha causado polémica debido a que aseguró, en una entrevista, que desde antes de llegar al Congreso jamás estuvo de acuerdo en que a los congresistas se les redujera el salario. Hay que recordar que, con el aumento que dejó firmado el expresidente Iván Duque, sus sueldos sobrepasaron los 35 millones de pesos.

Inclusive, Bedoya dice que ella, al ser contadora, realizó la suma de a cuánto ascendían los gastos de un congresista y, supuestamente, solo les quedaban libres 8 millones de pesos porque, supuestamente, se gastaban una millonada en pagar el mantenimiento de los carros en los que se transportaban.

“He hecho cuentas sobre lo que vale hacer el mantenimiento de un carro, de las camionetas, el sostenimiento de los escoltas cuando sale con uno porque toca pagarle el hotel, los viáticos y la comida”, señaló la senadora Berenice Bedoya durante un diálogo radial.

Las intervenciones de la parlamentaria de ASI se viralizaron rápidamente en las redes sociales y fueron duramente cuestionadas por múltiples razones. Por ejemplo, se presume que la congresista desconoce que las camionetas blindadas que el Estado les da a los congresistas son financiadas por la Unidad Nacional de Protección (UNP) y no por ellos.

Sin embargo, sí hay que decir que los senadores y representantes que asumen los costos de esos vehículos deben pagar la gasolina y no el mantenimiento, por lo que las cuentas que Bedoya argumenta no tendrían validez pues no gastarían en lo que ella asegura. No obstante, la senadora dice que, luego de que les hacen los descuentos interadministrativos, sumados a “la seguridad social y lo que le retienen, quedan libres unos ocho millones de pesos”.

Estos comentarios causaron indignación en redes sociales debido a que varios cibernautas criticaron a la senadora Bedoya por no conformarse con la millonada que recibe mensualmente. Incluso, múltiples usuarios de redes sociales le recordaron a la congresista que muchos colombianos se ganan y viven con un salario mínimo, que asciende a 1 millón de pesos.

Hay que mencionar que Bedoya es del ASI, cuyo partido se alió al gobierno del presidente Gustavo Petro. Esa bancada, conformada por el Pacto Histórico, Alianza Verde, entre otros, se comprometieron a que colaborarían para que en esta legislatura sí se redujera el millonario salario de los congresistas. No obstante, parece que esto está más en veremos de lo que se creía.

El tema ha causado tanta polémica que, inclusive, varios congresistas ya llevaron proyectos que limitarían los salarios de los miembros de las dos cámaras, dentro de otros beneficios. Por ejemplo, los congresistas Iván Cepeda, Gustavo Bolívar, Catherine Juvinao, y Roy Barreras radicaron el proyecto de Acto Legislativo a través del cual buscan reformar el Congreso de la República.

Esta iniciativa consiste, en buena medida, que la reducción de salario de los miembros del legislativo, que hoy ganan $35′316.133 por mes, empiecen a recibir 25 salarios mínimos mensuales vigentes. Sin embargo, esto comenzaría a aplicar hasta finalizar el periodo que comenzó, es decir, hasta después del 2026.

Otro de los puntos clave de la reforma es que los senadores tendrán periodos de vacaciones menores a los que hoy día tienen. Por ejemplo, se pretende que el año legislativo comience cada 20 de julio y vaya hasta el 20 de diciembre. Y que se retomen labores ordinarias el primero de febrero y se concluyan el 20 de junio. Es decir, se les reduciría un mes el periodo de descanso.