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Un expolicía narco, su pareja y 2 escoltas: identificados los muertos de masacre en Bogotá

Se trata de tres colombianos y un venezolano. El crimen se habría perpetrado fuera de la capital, pero luego regresaron los cadáveres para abandonarlos en el norte de la ciudad.

Después de 24 horas de conocerse la masacre de 4 personas que fueron halladas muertas dentro de una camioneta blindada en el norte de Bogotá, las autoridades judiciales lograron establecer las identidades de los cuatro cadáveres.

Se trata de tres colombianos y un venezolano que, según las primeras hipótesis judiciales, fueron asesinados por fuera de la ciudad y regresados en la tarde del jueves a la capital para dejarlos abandonados dentro de vehículo.

Desde el mismo viernes se conoció que una de las víctimas fue identificada como Juan Carlos Useche, un expolicía y narcotraficante con antecedentes penales. De hecho, se sabe que los asesinos, que aún no han sido identificados, iban por él.

La alcaldesa de Bogotá, Claudia López, confirmó que fue “retirado de la Policía desde 2006, siendo patrullero en Cali. Se le retiró, y tuvo desde entonces varios antecedentes criminales: concierto para delinquir, actividades de narcotráfico y estuvo preso en por lo menos dos ocasiones”.

Todo apunta a que su asesinato, con tortura previa y un tiro de gracia, se debió a un ajuste de cuentas entre bandas criminales y narcotraficantes. No obstante, aún no se hacen públicos los nombres de los presuntos responsables.

Otra de las víctimas fue la pareja de Useche, una colombiana identificada como Leydi Alejandra Betancourt, quien también fue torturada y cuyo cadáver fue hallado con un tiro en la cabeza. Hasta el momento no se le han encontrado antecedentes.

La tercera persona era uno de los escoltas del expolicía narco. Se trata del colombiano Leonardo Sanabria, cuyo trabajo era proteger a Useche a cambio de un sueldo ilegal que se presume era alto, pero a quien tampoco se le han hallado relaciones de índole ilegal o antecedentes penales.

Y el cuarto muerto es el ciudadano venezolano. Fue identificado como Élder José Perosso Zabala, quien tenía pena privativa de la libertad domiciliaria por diversos delitos. “Aquí hay una falla del Inpec”, precisó López al criticar por qué un preso, como este, andaba suelto y armado por la ciudad.

En este contexto, la investigación dejó en claro que la camioneta blindad modelo 2010 en la que fueron encontrados los cuerpos la compró en marzo pasado el expolicía Useche. Además, que ese mismo carro salió de Bogotá pasadas las 10 de la mañana de este viernes y que regresó, ya con los cuatro cadáveres, pasadas las 3:45 pm. Esto se traduce en que la masacre se registró fuera de la capital.

“Ni Policía ni Fiscalía tienen ninguna información que les permita creer que este hecho lamentable de esos cuatro asesinatos tenga que ver con la organización criminal ‘Tren de Aragua’. Tampoco tiene que ver con los hechos lamentables de ajustes de cuentas con homicidios de personas abandonadas en bolsas en la ciudad de Bogotá”, fue la otra advertencia que lanzó la Alcaldesa de la capital del país.

La Policía, en cabeza del coronel Herbert Benavides, comandante (e) de la Metropolitana de Bogotá, confirmó que se desplegaron 100 investigadores para desentrañar esta masacre. También precisó que se están analizado 50 cámaras con más de 150 horas de video, y que se están analizando las ubicaciones de los asesinados a partir de sus teléfonos móviles e, incluso, por sus últimas conversaciones.

Por ahora, se espera que las autoridades judiciales identifiquen a la organización criminal y narcotraficante que está detrás de este crimen. No se descarta que sean bandas con lazos ilegales en el exterior.