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Van 19 descuartizados: así opera la banda ‘Tren de Aragua’ en Bogotá

El nombre de un venezolano, identificado como Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias Niño Guerrero, está sonando con fuerza en varias cárceles del país. Incluso, en despachos judiciales ahora suele escuchársele a menudo. Lo que se sabe es que está preso en la cárcel Tocorón, del Estado de Aragua, y que desde allí tiene la capacidad suficiente de mover hilos criminales en territorio colombiano.

Se trata del cabecilla de la megabanda venezolana conocida como ‘Tren de Aragua’, responsable de buena parte de los 19 embolsados y descuartizados que se han encontrado este año en Bogotá.

Lo que se sabe es que a través de emisarios que han cruzado la frontera de diversas formas, algunas como caminantes que dicen querer huir de la dictadura de Nicolás Maduro y otras como ciudadanos que quieren buscar mejor oportunidades, este sujeto mantiene el control de los hilos de su organización. Se sabe, incluso, que algunos de ellos han pasado por Medellín buscando espacio en el engranaje criminal de la ciudad.

Fuentes de inteligencia consultadas por EL COLOMBIANO confirmaron que su poderío está siendo tan grande que ya se abrió a ofrecer franquicias. Esto quiere decir que les venden su nombre a bandas locales más pequeñas para que, haciendo alarde de su bagaje criminal, puedan sacar provecho.

“Hay muchas organizaciones de extranjeros y de colombianos que están utilizando ese nombre para generar miedo en otras organizaciones locales de delincuencia”, confirmó una fuente policial.

Y no es un tema menor, pues solo en este 2022 se han contabilizado 19 personas desmembradas y abandonadas en diversos lugares de Bogotá, y varias de ellas podrían ser víctimas de miembros de una de esas franquicias o, incluso, directamente del mismo ‘Tren de Aragua’.

Su más reciente estela se vio el jueves, cuando en el sur de la capital, en el barrio Kennedy, aparecieron tres cadáveres desmembrados. Lo que indican las pesquisas judiciales es que fueron asesinados en medio de una retaliación que comenzaron emisarios del ‘Tren’ por el control del microtráfico en esa zona.

“Esta organización es la principal responsable de los casos de homicidios que han ocurrido en Bogotá, en donde los cuerpos son dejados en bolsas en el espacio público en distintas zonas de la ciudad.

Avanzamos con la Policía y con todas sus capacidades y con la Fiscalía para desarticular esta estructura responsable no solamente de estos casos de homicidios, sino de la dinámica del crimen alrededor del narcotráfico y del hurto, entre otros”, aseguró esta semana el secretario de Seguridad Distrital, Aníbal Fernández de Soto.

Y la preocupación no es menor. Solo entre el lunes 22 de agosto y el viernes 26 se registraron 11 homicidios violentos en Bogotá, entre los cuales esta megabanda venezolana tiene responsabilidad en algunos.

Incluso, se ha hablado de que están aplicando métodos de tortura conocidos por los carteles mexicanos y que, para ellos, supuestamente tiene algunas viviendas en el sur de Bogotá. Allí, según algunas versiones, primero atacan a sus víctimas con sevicia para luego separar por partes su cuerpo y dejarlo abandonado en alguna bolsa negra de basura en cualquier esquina.

Incluso, el ahora exdirector de la Policía, general (r) Jorge Luis Vargas, le dijo a este diario en una reciente entrevista que “hace varios meses, delincuentes de alta peligrosidad de Venezuela llegaron a delinquir en Bogotá, entre Medellín y Barranquilla, y tenían una asociación criminal con el Tren de Aragua”.

Aunque no está en un principio relacionado, el descuartizamiento de las 3 personas encontradas el jueves en el barrio El Amparo, de Kennedy, y tampoco con los cuerpos hallados en una camioneta días antes en el norte de Bogotá, sí hay un hilo conductor que las autoridades buscan dilucidar.

El jueves 18 de agosto, en el carril que va de sentido sur-norte de una arteria vial que está en las afuerasde Bogotá, se encontró una camioneta blindada con 4 cadáveres. Entre ellos estaba el expolicía Juan Carlos Useche, ligado a negocios de narcotraficantes que quieren tener incidencia en la criminalidad de la ciudad.

En corrillos judiciales se habla de un cartel de bogotanos que se sintieron robados por el manejo que se le dio a un cargamento por parte de Useche y de ahí que se diera la vendetta. No obstante, según información preliminar, ese grupo –aparentemente liderado por unos hermanos– tendría acuerdos de distribución de territorio con los del ‘Tren de Aragua’ y de ahí que las autoridades quieran saber cuál es el lazo que los uniría.

Eso sí, la alcaldesa Claudia López es enfática en advertir que los índices de violencia en su ciudad se han reducido en más de un 15 por ciento y que este tipo de hechos son más mediáticos, por lo que –a su juicio– no deberían opacar la reducción de la criminalidad.

En todo caso, investigadores judiciales buscan saber quién es el verdadero enlace en Bogotá entre la franquicia que se montó del ‘Tren de Aragua’ y alias Niño Guerrero, el venezolano preso al otro lado de la frontera que estaría moviendo hilos criminales en la capital colombiana.

Además, se busca saber el papel de las llamadas oficinas de cobro, como la que hay en el Sanandresito de San José –donde Useche era prestamista–, que le estarían facilitando la entrada a organizaciones foráneas